Ilustraciones para el sermón

amarillo barcoLos almirantes amarillos.

-La historia principia en los tiempos isabelinos, por allá por el siglo XVI, cuando la escuadra inglesa había crecido tanto, que fue necesario dividirla en secciones. Cada una de ellas llevó su propio color como identificación: el escuadrón rojo, el escuadrón azul y el escuadrón blanco (la estructura después se hizo todavía más complicada, pero para efectos conformémonos con esa explicación).
¿Qué color entonces era el de los almirantes sin mando? La malicia les inventó el color amarillo, porque… ¿adivinan de qué color es la arena de la playa en donde estos pobres deben quedarse por no poder subirse con mando a ningún buque…? En inglés, a esta práctica la llamaron “yellowing” (traducible al castellano a lo bestia como “amarillear” o “volver amarillo”). To yellowing someone (“amarillear a alguien”) vendría a ser entonces darle este ascenso sin mando de nave, dejarlo en la arena de la orilla a mirar melancólicamente los buques de guerra zarpando…
…y a rascarse neuróticamente los bolsillos de paso, porque había una humillación adicional. Aparte de presentarse en sociedad sin nada que mandar, y por lo tanto con un rango sin ocasión de mostrar su valía para el mismo, aparte de eso recibían sólo la mitad de la paga. De hecho, aunque con rango, era en todo un retiro de hecho, y era muy poco probable que llegaran a volver al servicio activo alguna vez.

En las iglesias hay gente amarilla también. Hermanos que tienen un ministerio, pero en realidad no lo tienen. No deciden nada. Los pastores les controlan de tal modo que “los amarillos” se la pasan mirando, aunque tienen el título de “líderes”. Un buen general reconoce los méritos de sus soldados y los toma en cuenta, no se olvida de sus colaboradores. William Barclay llama  a la sección de 2 Timoteo 4.9 el cuadro de honor y deshonor. El cuadro de honor lo formaron los que no abandonaron el ministerio por amor al mundo, como Timoteo, Tito, Lucas, también el matrimonio de Prisca y Aquila, la familia de Onesíforo, hombres como Erasto, Trófino y otros. 

El primer error que se da en el liderazgo es creer que solo se puede liderar desde una posición o título. Esta idea errónea es una de las principales causas por la cual no se delega ciertas actividades en las iglesias.

La verdadera medida del liderazgo es la influencia, nada más, ni nada menos. Influenciar a los demás es cuestión de disposición, no de posición.

2 comentarios en “Ilustraciones para el sermón

  1. muchos lideres por tener mas tiempo que otroscreen que pueden abusar de los jovenes que salen delois instititutos y en verdad son gente mandona sin nada de vision en la obra del señor pero muchos de ellos son reconocidos por ser hijos deunmaestro de instituto y son mas carnales y perversos y son instrumentos para verguenza y no entiendo como muchos todavia los alaban, siendo unos sinverguenzas ,hipocritas hijos de perdicion solo piensan en el dinero yson nuestros misioneros que verguenza

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    1. Bueno, creo que estás generalizando. A veces hay que dar nombres y pruebas ante tales acusaciones. No dudo ni un minuto que existen tremendos pájaros…más cerca de los halcones que de las palomas.

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